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Diversos artículos que me han llamado la atención

AJEDREZ MORTAL

UNA BRIZNA DE PAJA EN EL VIENTO DE LA HISTORIA

(Este es el título que le hubiera dado yo)

1º. - El Rey Negro pierde sus peones. Brizna de paja.

Nadie, como Ser Individual, tiene permanencia en la Historia. Claro que puede impactar positiva o negativamente el rumbo de un pueblo o empujar los cambios que el colectivo estaba requiriendo. También puede retrasarlos, intentando manipularlos. El problema es que, como la Historia nos ha demostrado, cada vez más aceleradamente, en estos Tiempos Modernos, con la aceleración del conocimiento y de las comunicaciones, todo intento de regimentar el futuro, acaba convirtiendo al Actor Central en UNA BRIZNA DE PAJA EN EL VIENTO DE LA HISTORIA.

En ese intento va perdiendo los Peones que lo sustentan, y se queda solo con sus Caballos y sus Torres.


2º. - La Estatua de los Pies de Barro: Derruir el Poder.

Las anécdotas que la Biblia relata son siempre enseñanzas universales de la sapiencia de la Humanidad. Como esa que nos relata que todo poder tirano tiene los Pies de Barro, y que no importa cuánto dure, por que siempre estos se derruyen, y cuando van desapareciendo, la estatua cae con estruendo y todo el poder se va con el vendaval.


3º. - Calma Chinche, que la Noche es Larga. El Sarampión.

No hay cosa más molesta que la picazón del Sarampión. Pero los pueblos, igual que el Ser Humano, deben vacunarse contra esa plaga, para convertirse en adultos vigorosos. Los pueblos pasan de las montoneras al Estado- Nación, se convierten en Países después, al pasar sus Sarampiones extremistas, o de la derecha o de la izquierda, o de ambos a la vez, y desde ese momento se convierten en Estados de Bienestar, en donde, adoptando diversos modelos sociales, políticos, económicos, han dejado atrás los extremos y las aventuras, para entender que su razón de existir es para mejorar siempre más a los ciudadanos que componen su conglomerado geo-político. Unos lo aprenden por las buenas, otros lo aprenden por las malas y con miles o millones de muertos. Pero al final, un pueblo se convierte en Desarrollado cuando ha aceptado esta definición. Probablemente UD conozca quien la escribe más bonita o más técnica. Pero esa es la verdad.


4º. - El Rasero para medir a un Líder.

Ese es el Rasero con que los Pueblos y la Historia miden a la larga a sus líderes. El que no entienda eso, que su permanencia en la Historia no depende de los años que gobierne, sino del Bienestar que deje a los ciudadanos, está condenado a ir perdiendo los peones paso a paso, con la Calma que los Pueblos tienen para sudar sus Sarampiones, hasta que los eyectan. Porque les han derruido sus Pies de Barro.


5º. - El Problema de los Iluminados. Girolamo di Savonarola.

El Reformador que hubiese podido ser Santo, sino hubiese sido un ILUMINADO OBSTINADO, TERCO Y OBNUBILADO por los MASS-MEDIA del Renacimiento Italiano, los bellos púlpitos de las Catedrales de la Italia Floreciente y sus multitudes delirantes ante su verbo encendido, Girolamo di Savonarola, quien muere ahorcado para ser quemado en la hoguera, por no entender que sólo era una Brizna de Paja en el Viento de la Historia y no la Espada de Dios para el Papado Pecador, realmente pecador. Con su obstinada terquedad lo que consigue es retardar el Proceso de la Reforma, arrinconar a los verdaderos reformistas, propiciar la fractura de lo que quería reformar a gritos y permitir la aparición de tendencias rígidamente estructuradas que complicaron la solución al Dilema de la Sociedad de aquel momento.


6º. - Tierra de Gracia. La Nueva Jerusalén en la Era de Acuario.

Estamos sudando nuestro Sarampión como pueblo. Muy pocos vaticinaban hace 4 años la inmensa reacción que un Pueblo como el nuestro está dando a un Proceso de adecuación a los Nuevos Parámetros de la Historia. Somos hoy cada vez más el Centro del Mundo Globalizado. Por algo estamos ubicados en el ombligo del Mundo con las características que tenemos. Y aunque nos parezca una locura el decir esto, estamos dando pautas en todo a un mundo que nos mira entre asombrado, incrédulo y boquiabierto. Pero cuando salgamos de este Sarampión y la Brizna de Paja haya sido barrida por el Viento de la Historia, los que sobrevivan a esa etapa de Reconstrucción bajo los nuevos liderazgos surgidos de la crisis en la Sociedad Civil Inorgánica que hoy es mayoría entre los dos extremos, entre las dos aceras enfrentadas, dirán a los cuatro vientos que el Gran Almirante tenía razón en habernos bautizado como Tierra de Gracia y que nuestra crisis al comienzo de la Era de Acuario, sí nos convirtió en la Nueva Jerusalén de los Tiempos Actuales.


7º. - Mi mayor Sentimiento y Deseo.

Todo Ser Humano puede cambiar. Todo Ser Humano tiene derecho a la rectificación. Ese es mi mayor deseo. Betancourt entendió eso en el 48, y aunque a mis amigos de la izquierda le duela esa rectificación permitió que AD regresase con más vigor en el 58. Si Hugo Rafael en su viaje a China hubiese sabido leer los verdaderos capítulos de la Historia, hubiese entendido que los nuevos líderes habían aprendido a sudar su sarampión, olvidandose de Mao, con muy pocos daños, y habían realizado su periplo de rectificaciones sin destruir su estructura política para adaptarse a la modernización de su esquema socio-político. Bienestar y Estabilidad.

Ese es mi sentimiento y mi deseo en esta hora. Que quien detenta el poder de hacernos daño o de permitirnos el Bienestar, entienda que lo inteligente es ser el propulsor de los cambios en el Bienestar, aceptando jugar en el Tablero Real que el país quiere, no en el de los sueños alocados que no llevan sino a las catástrofes como la de Girolamo di Savonarola.

Jenaro García Maza Bolívar.

Este artículo fue sacado de la edición de Tierra de Gracia del 5/9/03

REFLEXIONES DE CARLOS SICILIA:

La creencia general anterior era que CAP no servía. La creencia general actual es que Chávez no sirve. Y cuando pase el tiempo, la creencia general será que el que venga despues de Chávez tampoco servirá para nada. Por eso estoy empezando a sospechar que el problema no está en lo alcóholico que haya sido Lusinchi o en lo balurdo que sea Chávez. El problema está en nosotros. Nosotros como pueblo. Nosotros como materia prima de un país.
Porque pertenezco a un país donde la viveza es la moneda que siempre es valorada mas que el dólar. Un país donde hacerse rico de la noche a la mañana pegando un Kino es una virtud más apreciada que formar una familia a largo plazo. Un país donde una persona tranca la salida del garage de una casa, y si uno toca mucha corneta para llamar la atención del abusador y hacer que aparezca a retirar su vehículo, entonces esa persona se molesta y le reclama a uno la presión y el corneteo, como si el infractor fuese uno y no ellos. Un país donde un par de señoras pueden recorrer todo un supermercado, y, mientras compran, hablar pestes de la moral del gobierno y del incumplimiento de las leyes, y de lo terrible de tales o cuales medidas, pero después, a pesar de que su carrito tiene 27 artículos, se hacen las pendejas y disimuladamente se meten en la cola que es "para un máximo de 10 artículos", y si uno osa reclamarles o quejarse ante el gerente, uno es el que queda ante ellas, y ante los demás, como un pajúo y un soplón, sólo por intentar hacer cumplir una norma tan sencilla.
Pertenezco a un país donde, lamentablemente, los periódicos jamás se podrán vender como se venden en EEUU, es decir, poniendo unas cajitas en las aceras donde uno paga por un solo periódico Y SACA UN SOLO PERIODICO, DEJANDO LOS DEMAS DONDE ESTAN. Porque si aquí los vendieran así, El Nacional y El Universal quebrarían en sólo 3 meses. Pertenezco al país donde las empresas privadas son librerías particulares de sus empleados deshonestos, que se llevan para su casa, como si tal cosa, resmas de papel, bolígrafos, carpetas, marcadores, y todo lo que pueda hacer falta para la tarea de sus hijos. Pertenezco a un país donde el turismo no progresa, no porque no tengamos bellezas naturales que
mostrar, sino porque nos cuesta conseguir venezolanos para los cuales la hermosa profesión de servir y atender visitantes no sea considerada una vejación y una humillación. Pertenezco a un país donde la gente se
siente triunfal si consigue a buen precio la tarjeta chimba de DirecTV, donde la gente inventa como García Márquez a la hora de llenar sus planillas del Seniat para no pagar impuestos, donde a Carlos Andrés y a Lusinchi no les reclama ningún medio el que estén viviendo fuera del
país disfrutando de lo que se robaron, o donde hay que calarse a Chávez hablando de una revolución que es sólo para engordar el bolsillo de unos militares que, de otro modo, se animarían a tumbarlo. Pertenezco a un país donde hay que dejar pasar al "vivo" que, en una cola más o menos
ordenada, adelantó por el hombrillo a quince o veinte carros que, por pendejos, no se metieron por el hombrillo antes que él.
Un país donde, desde hace 40 años, un vehículo sufre más daños y sale peor parado después que es recuperado por la policía que cuando se lo roban los ladrones. Un país donde cualquier persona puede hacer una fiesta y poner música a volumen pornográfico toda la noche, sin que haya nadie que proteste ni autoridad alguna que les haga apagar esa música ni siquiera a las cinco de la mañana.
Pertenezco a un país donde colearse es una institución. Donde todos vuelan a robarse llamadas en un teléfono público cuando se corre la voz de que se ha quedado "directo". Un país de gente que está llena de faltas, pero que disfruta criticando a sus gobernantes, sean adecos, o sea Chávez, porque criticar a los adecos o criticar a Chávez, crea una ilusión psicológica que aparentemente eleva la estatura moral y espiritual del que critica.
Mientras mas le digo rata a CAP, mejor soy yo como persona, a pesar de que apenas ayer me consiguieron todas las preguntas del examen de matemáticas de mañana. Mientras mas le digo desgraciado a Chávez, mejor soy yo como venezolano, a pesar de que apenas esta mañana me quede con el vuelto de 10 mil bolivares que me dio la señora del abasto sabiendo que yo le pagué con un billete de cinco mil.
No. No. No.
Ya basta. Sólo cuando Renny hizo aquellas cuñas de tránsito con las vacas fue cuando mas o menos la gente respetó un poco. Pero solo ahi. De resto, las intersecciones de Caracas y del Interior en horas pico son un verdadero infierno y se convierten en un infierno porque nos empeñamos en meternos, aunque quedemos atravesados, sabiendo perfectamente que el semáforo va a cambiar y que no nos va a dar tiempo de pasar y de no quedar atravesados.
Ya basta. Como materia prima de un país, tenemos muchas cosas buenas.
Pero todavía dejamos mucho que desear. Esos defectos, esa "viveza" congénita, esa deshonestidad a pequeña escala que después crece y evoluciona hasta convertirse en Recadi o en Cruz Weffer, esa calidad humana que en realidad es falta y carencia de toda verdadera calidad humana, eso, mas que CAP o que Chávez, es lo que nos tiene real y francamente jodidos.
Aunque Chávez caiga hoy mismo, el próximo Presidente que lo suceda tendrá que seguir trabajando con la misma materia prima defectuosa que, como pueblo, somos nosotros mismos. Y no podrá hacer nada, igual que no hicieron nada los adecos e igual que no está haciendo nada Chávez. No tengo ninguna garantía de que el gritón de Peña o el sifrino de Borges
lo puedan hacer mejor. Y mientras nadie señale un camino destinado a erradicar primero los vicios que tenemos como pueblo, nadie servirá. Ni sirvió CAP, ni sirve Chávez, ni servirá el que venga.
Aquí lo que hace falta es otra cosa, más que cacerolazos, apagones o cohetones. Y mientras esa "otra cosa" no empiece a surgir desde abajo hacia arriba, o desde arriba hacia abajo, o del centro pa' los lados, o como quieran, seguiremos igualmente condenados, igualmente estancados.
Es muy sabroso ser venezolano, y vivir a "a la venezolana". Pero cuando esa venezolanidad autóctona empieza a hacerle daño a nuestras posibilidades de desarrollo como Nación, ahí la cosa cambia...
Prefiero encenderle una velita a los Santos, a ver si, en vez de seguir esperando un Mesías, bien sea un Mesías balurdo Bolivariano o un Mesías sifrino de La Lagunita, comenzamos cada uno de nosotros a ser guiados por algo o por alguien que termine conviertiéndonos a cada uno de nosotros en nuestro propio Mesías, para nosotros y para los otros. Ojalá que cambiemos todos, porque si no, cambiar de Presidentes no cambiará nada. Porque cambiar de Presidentes, sin que cambiemos nosotros, es lograr que nada cambie jamás.

Suerte para todos.

Carlos Sicilia

A MUCHA GENTE LE CAE MAL CARLOS SICILIA, PERO YO CREO QUE ÉL TIENE RAZÓN EN LO QUE DICE AQUÍ (SI ES QUE ES VERDAD QUE ESTE TEXTO ES DE ÉL), PUES YO VENGO DICIENDO LO MISMO DESDE HACE TIEMPO.
ES POR ESO QUE DESDE HACE AÑOS CONSIDERO QUE EL PAÍS NECESITA UNA DICTADURA QUE REEDUQUE A LA POBLACIÓN, PUES EL ASUNTO ES TAN GRABE QUE LA CORRUPCIÓN SE HA VUELTO CULTURAL.
TAL VEZ, MUCHAS OTRAS PERSONAS PENSABAN COMO YO, Y POR ESO LE DIERON SU VOTO A CHÁVEZ (YO NO SE LO DÍ). DA LA CASUALIDAD QUE MUCHAS DE LAS ESTRATEGIAS QUE HABÍA PENSADO PARA QUE ESE DICTADOR IDEAL LLEGARA AL PODER (PUES YO LO HABÍA PENSADO LLEGANDO AL PODER POR VÍA ELECTORAL) LAS USÓ CHÁVEZ, DESGRACIADAMENTE (PUES YA ME RAYÓ EL MÉTODO).

POR ESO DRYICEMAN DICTADOR!!

AUNQUE TAMBIÉN ESTOY DE ACUERDO EN QUE MIENTRAS NO CAMBIEMOS SEGUIREMOS CON EL KARMA QUE MANTENEMOS DE QUE CADA PRESIDENTE ES PEOR QUE EL ANTERIOR, NO POR ESO CREO QUE NO HAY QUE QUITAR A CHÁVEZ. ¡ESO ES URGENTE! AUNQUE CADA PRESIDENTE LOGRÓ SUPERAR AL ANTERIOR EN EL DESASTRE, SUPERAR A CHÁVEZ ES UN VERDADERO RETO.

¡LA TRONARON!

La Cuba de Castro ha producido cualquier cantidad de nuevos verbos, uno de ellos es tronar, sinónimo en Venezuela de algo así como partirle el alma a un colaborador del régimen o descamburar: dejarlo a pié o como el Gallo de Morón: sin plumas y cacareando.


Fidel Castro y su régimen CASTRO-COMUNISTA han roto record de tronamentazon a lo largo y ancho de la historia de la Revolución Verde Como Las Palmas. Es difícil ahora recordarse quién resultó ser el primer tronado del proceso castrista; tal vez un iluso llamado Manuel Urrutia Lleó -- el primer presidente a quien Castro colocó con su dedo índice en la silla -- quien a los pocos meses quedó como pajarito-en-grama, mirando palos lados y piando, para terminar disfrazándose de lechero a fin de colarse de incógnito en la embajada de Venezuela en La Habana, donde pidió asilo político siendo todavía presidente de Cuba.


Para deshacerse de Urrutia, Fidel llamó a Carlos Franqui (director entonces del periódico Revolución) y le dijo: Tengo problemas con el Presidente. No voy a recurrir al acostumbrado golpe de estado latinoamericano. Voy a ir directamente al pueblo, porque el pueblo sabrá lo que hay que hacer. Tú eres el único que sabe algo sobre esto. Quiero que hagas una edición especial del periódico (Revolución) anunciándolo. Cierra el lugar a piedra y canto y no dejes escapar una sola palabra. Será mejor que imprimas un millón de ejemplares... tú sabes, ¡con esos grandes encabezados que te gustan tanto! Daré las razones cuando me presente en la televisión...

Revolución salió a la mañana siguiente con un encabezado en grandes letras rojas que decía: ¡FIDEL RENUNCIA! El pueblo enloquecía. Hubo demostraciones por todas partes, la nación entera se estremeció y virtualmente se detuvo.

A Fidel si le gusta joder a la gente, fueron las exactas palabras de Camilo Cienfuegos. Pero ésta no era la acostumbrada forma de joder. Castro iba a librarse de su presidente, pero lo iba a hacer a través de un nuevo tipo de acción política, a través de lo que era -- en efecto -- un golpe de televisión, en el cual un hombre no es simplemente sustituido en su cargo político, sino destruido y en el que el pueblo pensaría que realmente tomó la decisión mediante lo que ahora se llamaba democracia directa... o participativa, como le llamaría décadas después en Venezuela el Sr. Hugo Chávez, metódico estudioso de Fidel Castro y de sus macabras y malévolas tácticas.

Fidel se desapareció de la capital y se escondió varios días. El pueblo incrementaba su incertidumbre ante la pérdida de su líder. La desorientación colectiva se adueñó de la nación entera. Nadie, incluso Urrutia, sabía qué hacer ni por qué Castro había tomado aquella dramática determinación de renunciar después de tantos sacrificios.

Cuando por fin volvió a La Habana, fue primero a la estación de televisión CMQ y habló tranquilamente durante unos treinta minutos. Entonces se lanzó en forma directa al grano, declarando que la razón de mi renuncia son las dificultades que he tenido con el presidente de la República. Ahí no paró la cosa. Continuó acusando a Urrutia de alta traición porque había hablado en contra de los comunistas. La actuación no sería olvidada nunca, porque era la más amenazadora que había realizado Castro hasta entonces y muchos hombres que habían estado con él hasta aquel momento, se sintieron asombrados por la ferocidad de su ataque contra un hombre que había cumplido a ciegas todos sus deseos.

El pueblo cubano -- actuando como una masa ingenua -- no estaba preparado para lidiar con un líder tan inmensamente poderoso, desleal, embustero, calculador y maquiavélico como Fidel Castro Ruz. Manuel Urrutia, aquel honesto juez rural, formaba parte de ese pueblo. En cuanto a él -- que también había sufrido para salvar a Cuba -- se encogió como un animal acorralado ante tan inesperadas y feroces calumnias de quien hasta entonces se había mostrado siempre amigable y cordial. El hombrecillo, pequeño y modesto, con una larga nariz muy española y sus lentes oscuros, se ocultó en su oficina del palacio presidencial para mirar su aparato de televisión como si estuviera en estado de shock, mientras su leal secretario gritaba al rostro de Castro que aparecía en la pantalla de la TV: ¡Mientes, mientes...!

Fue entonces cuando Urrutia empezó a llorar en forma incontrolable. Aquella no era una simple maniobra política en la que un hombre sustituye a otro -- con frecuencia sin rencor -- porque todo es simplemente parte del juego del poder político; aquello era un golpe de estado emocional, psicológico, carismático, en el que el usurpador usó cuanta táctica y cuanto vehículo psicológico pudo encontrar no sólo para destruir la eficacia, la legitimidad y la reputación del hombre, sino para destruir a su grupo y a su clase con él. Castro ya no necesitaba a Urrutia, con sus puntos de vista moderados, así que se libró de él y junto con él, de cualquiera que tuviera puntos de vistas similares. Para Fidel había llegado la hora de romper definitivamente con la imagen del padre y se alza sistemático y destructivo contra todo aquello que se lo recuerde, como por ejemplo: la clase dirigente cubana. Y así, de institución en institución, de pueblo en pueblo, se COLABORADOR EN COLABORADOR, fue destruyendo sistemática y programáticamente todo cuanto encontró a su paso como verdadero ángel exterminador.


De Urrutia en adelante, los tronados fueron tantos que la cifra y conteo se perdieron en lo gris de una historia aburrida que hoy tiene más de cuatro décadas. Oswaldo Dorticós, el substituto de Urrutia, fue tronado y un buen día amaneció suicidado con un tiro en la azotea. La lista es tan larga como el expediente criminal del único dictador que ha sido Comandante-en-Jefe de dos repúblicas a la vez: Fidel Castro Ruz.


Las técnicas de las tronaciones han sido variadas y algunas de ellas cargadas de mucha inventiva y creatividad. En algunos casos la tronada víctima recibía, además, un pase de factura, como sucedió con el General Arnaldo Ochoa y los morochos (jimagüas) De La Guardia. Estaban también los veladamente-tronados, como el Guerrillero Heroico: Ernesto Che Guevara. A Camilo Cienfuegos lo tronaron y lo desaparecieron del mapa cubano. Dicen que a Robertico Robaina lo tronaron y lo pusieron de bombero en una bomba de gasolina (gasolinera) habanera. El General de División José Abrantes el eterno ministro del Interior lo metieron de cabeza en un calabozo cuando fue tronado, del cual salió moribundo tras un supuesto ataque cardíaco que lo llevó al cementerio para siempre.


En mi libro Regresando al Mar de la Felicidad (ver dirección donde puede ser obtenida una copia cibernética) alerto a los colaboradores más cercanos del Sr. Hugo Chávez, para que vayan poniendo sus bardas en remojo al verse reflejados en el espejo del CASTRO-COMUNISMO, versión Las Antillas y ahí se deben incluir PRIMORDIALMENTE los miembros de nuestras gloriosas Fuerzas Armadas, en especial aquellos del Ejército Forjador de Libertades, quienes son los primeros candidatos a recibir sus respectivas patadas por donde el sol nunca pega llegado el momento en el cual ya no tengan valor alguno para los intereses particulares de los señores Chávez y Castro.

Hoy parece que le tocó el turno en Venezuela a la Sra. Nora Uribe, experta entre otros menesteres en guindarse verticalmente hasta un punto en que debió haber producido profundo dolores testiculares al segundo abordo en esta revolución bonita tal y como podíamos todos disfrutar cada domingo en el excelentísimo programa Aló Presidente.

Dirección cibernética:

(http://www.geocities.com/alertas3986959/MARDEFELICIDAD.pdf)



Caracas, 27 de julio de 2003

ROBERT ALONSO

Este artículo fue sacado de la edición de Tierra de Gracia del 28/6/03

Los salvadoreños juegan con fuego

Carlos Alberto Montaner

Es posible que los salvadoreños elijan a un comunista como su próximo presidente. Se llama Schafick Handal, tiene 70 años, su padre era palestino, y milita en las filas marxistas desde hace medio siglo. Cuando existía la URSS se le tenía por ser el hombre de Moscú, un ``duro", y durante dos agitadas décadas, entre los setenta y los noventa, fue una de las cabezas de la lucha insurreccional dirigida por el FMLN.

A Handal le gusta presentarse como una de las personas que trajeron la democracia a El Salvador por medio de la lucha armada y los subsecuentes acuerdos de paz de 1992. Pero la verdad es que la democracia, aunque imperfecta, existía desde tiempos de Napoleón Duarte y Alfredo Cristiani. La guerrilla sólo aceptó sentarse a la mesa de negociaciones tras el fracaso de la ofensiva desatada en noviembre de 1989, el colapso del mundo comunista y las presiones conjuntas de la URSS y de Estados Unidos. Fue la derrota inevitable lo que la llevó a aceptar las normas del denostado sistema capitalista.

Handal, comunista coherente, no batallaba por participar en el juego político de una nación ''burguesa'' y plural, cuyo modelo económico estuviera regido por el mercado, sino por instaurar en el país una ''república socialista'' como la que su admirado amigo Castro había erigido en el Caribe. Si sus convicciones hubieran sido democráticas, habría acudido a las negociaciones que le planteara el presidente democristiano Napoleón Duarte en 1986. No lo hizo, en cambio, hasta que comprobó que era imposible derrotar a sus enemigos.

El viejo comunista ahora asegura que, si gana las próximas elecciones, se comportará de acuerdo con la constitución del país y
respetará la propiedad privada y los derechos humanos, incluidos, claro, las libertades civiles y políticas, el pluralismo y el
equilibrio de poderes. Renunciará, pues, a poner en práctica su ideología marxista, asumiendo humilde y seriamente la condición de administrador de un estado organizado con arreglo a los presupuestos ideológicos y morales de sus enemigos tradicionales.

Es difícil que eso suceda. Un comunista es alguien convencido de cuatro supersticiones fatalmente encadenadas. La primera es que existe un destino fulgurante para la humanidad y ellos lo conocen. La segunda, es que ese destino maravilloso, en el que desaparecerá el estado porque las personas tendrán un comportamiento tan bondadoso y ejemplar que ni siquiera serán necesarios los jueces, las leyes y los castigos, depende de la erradicación de la propiedad privada, engendradora de comportamientos codiciosos y de perversas relaciones de poder. La tercera, es que existe un agente que propicia los
cambios en la dirección de ese mundo fascinante: la clase trabajadora. La cuarta, es que ellos, los comunistas, saben cómo se
llega al paraíso porque Marx descubrió el camino y las ''leyes'' que operan en la historia. Ellos conocen esa ''hoja de ruta'' --hay que actualizar el lenguaje--, así que se constituyen en vanguardia del proletariado y desatan la revolución redentora que los tendrá como implacables pastores del rebaño.

El problema de Handal no es que haya creído esas tonterías a los quince años, edad en la que uno cree casi cualquier cosa, sino que a los setenta continúa aferrado a ellas, pero tras agregarles otros tres disparates laterales igualmente dañinos: en El Salvador hay una infinita legión de indigentes porque ''los ricos'' se apoderan de toda la riqueza del país; la pobreza del tercer mundo es la
consecuencia de la explotación de las naciones desarrolladas, de donde se deduce que es suicida pactar con ellas tratados de libre comercio en los que resultaremos ''devorados''; y la prosperidad y la felicidad colectivas dependen de las decisiones redistributivas de los burócratas bienintencionados que administran el estado y asignan los recursos sabiamente.

Seamos serios: un marxista a lo único que no puede renunciar es a jugar a la ingeniería social. Cuando Handal sea presidente de El Salvador, si esa catástrofe ocurre, aunque trate de adaptarse a las reglas de la democracia, no podrá desprenderse de su enquistada visión marxista. El ha rechazado la violencia, pero no el error intelectual, porque le han faltado las lecturas y la capacidad crítica de otro comandante de la guerrilla, Joaquín Villalobos, quien, terminada la guerra, se fue a estudiar a Cambridge, Inglaterra, y descubrió (y tuvo el valor de aceptarlo públicamente) que sus ideas políticas, como todas las utopías, conducían a un sangriento matadero, y las económicas, a la miseria creciente del pueblo.

Gobernar es tomar decisiones que afectan a millones de personas. Cuando Handal tenga que enfrentarse a los cientos de conflictos que tocarán a su puerta, inevitablemente los analizará desde una equivocada perspectiva marxista. Ese tremendo inconveniente lo llevará a cometer inmensos errores en el terreno económico y tensará aún más las zonas sociales y políticas en disputa. ¿Consecuencias? Inflación, inestabilidad, aumento de la pobreza, mayor criminalidad y fin abrupto del mejor ciclo de crecimiento y paz social que ha conocido El Salvador en toda su atormentada historia. Cuando eso suceda Handal dirá que sus enemigos y el imperialismo no lo dejaron gobernar. No es cierto: será víctima de su propia ignorancia. Las ideas tienen consecuencias. Especialmente las malas.

Junio 22, 2003

"A Short History of Wargaming"
Coronel Wilbur Gray
Traducción por Enrique Sepúlveda B.

Título Original: "A Short History of Wargaming"
Autor Original: Coronel Wilbur Gray
Traducción: Enrique Sepúlveda B.
Traducción realizada sin el permiso del Capítulo Este de la Sociedad de Juegos de Miniaturas Históricas.

Sabemos que los juegos de guerra de hecho evolucionaron de otros, jugados en un entorno menos bélico. El primero de estos fue Wei-Hai (encierro), un juego Chino que actualmente es más conocido como Go.
Otro juego, un tanto posterior, es aquel juego indio (de India) llamado Chaturanga, este es la base sobre la cual se sustenta el Ajedrez. El ajedrez como tal también dio fruto a un nuevo juego, esta vez con influencia más bélica. El diseño corresponde a 1644, conocido como el Juego del Rey de un tal Christopher Weikmann. Incluía 30 piezas por lado, de 14 tipos de unidades militares, donde cada una de ella tenía un rango definido de movimiento.
Como sus predecesores, se jugaba principalmente por entretención, pero daba mayor énfasis al desarrollo estratégico y bélico.
Sin embargo, el primer juego en romper totalmente con sus antecesores fue inventado por Helwig, Maestro de Páginas del Duque de Brunswick en 1780. Este juego incluía 1666 cuadros, cada uno codificado con distinto rango de movimiento, dependiendo del tipo de terreno que este cuadro representaba.
Esta vez, las piezas de juego representaban grupos de hombres, en vez de simples soldados. Cada una de estas piezas, o unidades tenía distinto rango de movimiento (infantería 8 espacios, caballería pesada 12, por ejemplo). También habían reglas especiales para cosas como pontoneros y otros. En 1795, Georg Vinturinus, un escritor militar de Schleswig, produjo una versión más compleja de este juego.
En 1798 la modificó, usando un mapa donde se dibujaba el terreno de la frontera entre Bélgica y Francia.
Sin embargo, estas innovaciones no lograron que estos juegos llamaran la atención de los militares sino hasta 1811, donde un padre y un hijo prusianos comenzaron a realizar sus propios estudios del tema.
El Padre (Baron Von Reisswitz) era un consejero de guerra civil para la corte prusiana en Breslau.
Durante los días oscuros de la dominación de Napoleón, Reisswitz introdujo un juego que usaba una escala específica (1:2373) y un tablero de arena, en vez de un mapa cuadriculado. El juego inmediatamente se volvió un éxito en las cortes Prusianas y Rusas, pero los soldados profesionales le vieron poco uso. Las cosas cambiaron para 1824.
En este año, el hijo de Reisswitz (el Subteniente George Heirich Rudolf Johann Von Reisswitz, de la Guardia de Artillería Imperial) introdujo su propia versión del juego de su padre. El juego se llamaba zur Darstelling militarische manuver mit dem apparat des Kriegsspiels (Instrucciones para la Representación de Maniobras Tácticas Bajo el Disfraz de un Juego de Guerra) e incluía una serie de novedades, donde las más importantes eran el uso de mapas topográficos y reglas rígidas que eran definidas según las condiciones del campo de batalla.
Estas reglas fueron publicadas bajo el patronato del Príncipe Prusiano Wilhem, quien se impresionó bastante luego de una tarde de juego. El Príncipe luego recomendó las reglas al General en Jefe del Ejército Prusiano, el General Von Muffling, quien finalmente garantizó a Von Reisswitz una gran audiencia. Uno de los compañeros de este, un oficial llamado Dannhauer, describió la reunión como lo que consideró el nacimiento de los Juegos de Guerra Militares. Según sus palabras:
"A nuestra llegada, encontramos al general rodeado de oficiales. Señores dijo el general, Herr Von Reisswitz va a mostrarnos algo nuevo. Reisswitz no se dejó abatir por la presentación, y tranquilamente presentó su mapa de "Kriegsspiel".
Con alguna sorpresa, el general dijo: Quiere decir que vamos a jugar durante una hora en un mapa? Muy bien, muéstrenos una división con las tropas.
Puedo preguntarle algo excelencia, dijo Reisswitz. Para proveerlos de ideas generales y específicas de maniobras, me gustaría que por cada bando, hubiese participación de dos comandantes. Y también me gustaría que sólo uno de ellos recibiese la información de su General. La misma información que recibiría en realidad.
A esta altura el general parecía un tanto sorprendido con todo, pero escribió las ordenes e información necesaria.
Se ubicaron las tropas y los líderes a ambos lados y el juego comenzó. Se puede decir, honestamente, que el general, que en un inicio se vio tan desinteresado, comenzó a entusiasmarse cada vez más, hasta que terminó por exclamar ¡Esto no es un juego, es entrenamiento para la guerra! Lo recomendaré a todo nuestro ejército.
Von Muffing cumplió su promesa, y prontamente cada regimiento tenía su propio set de juego, y todos los componentes necesarios. Sin embargo, muchos oficiales jóvenes se volvieron celosos de Reisswitz, ya que con su fama, muchos comenzaron a disputar sobre la precisión de las reglas. Debido a esto, lamentablemente el joven subteniente terminó por suicidarse en 1827.
Sin embargo, el impacto de este primer juego militar de guerra fue significativo. Reisswitz impresionó particularmente al Subteniente Helmuth Von Molkte, quien en 1828 fundó un club de juegos de guerra, llamado el "Kriegerspieler Verein" que rápidamente comenzó a publicar su propio periódico. Esto mantuvo el interés vivo, y cuando Von Moltke llegó a Jefe de Personal, en 1837, se encargó de promover el juego desde arriba.
Esta influencia tuvo los efectos deseados, y para 1876, ya se estaba publicando otro libro con reglas, esta vez diseñado por el Coronel Julius Adrian Friedrich Wilhelm von Verdy du Vernois. El Sistema de Vernois era "libre", en oposición a la variante rígida de Reisswitz. Esto significó que la mayoría de los cálculos y tiradas de dados fueron eliminadas, a favor de un juez que determinaría los éxitos sobre la base de la situación y su experiencia en combate. Ya fuese rígido o libre, estos juegos comenzaron a formar parte del entrenamiento militar de Alemania.
Otros países alrededor del mundo comenzaron a interesarse en estos juegos de guerra alemanes, como resultado de la guerra franco prusiana de 1870-71. En este conflicto, la milicia y las armadas de reserva derrotaron decisivamente al ejercito profesional de Francia, de quienes se pensaba eran los mejores soldados del mundo. Muchos pensaron que los juegos de guerra ayudaron en parte a compensar la dependencia prusiana de los ejércitos de reserva y milicia.
Desde ese punto en adelante, todos los países comenzaron a implementar sus propias imitaciones del sistema germánico, al tiempo que desarrollaban los suyos propios.
En los Estados Unidos, el Mayor de Ejército William R. Livermore introdujo su "American Kriegspiel, un juego del arte de practicar la guerra en un mapa topográfico", en 1882. El juego era complejo, y similar al sistema de Reisswitz, pero intentó eliminar todo el trabajo de papeleo necesario para los distintos tipos de entrenamiento y aparatos. Al mismo tiempo, el Subteniente Charles A.L. Totten introdujo un juego llamado Strategos: Una Serie de Juegos de Guerra Americanos. El juego de Totten era bastante complejo, pero gustó más debido a una serie de reglas simplificadas.
La Armada Naval de los Estados Unidos tampoco quedó fuera de este esfuerzo, gracias al trabajo de William McCarty Little. En 1876, luego que un accidente lo forzara al retiro, Little fue a vivir a Newport, Rhode Island, y asistió al Colegio de Guerra Naval.

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